SITUACIÓN Y COMUNICACIONES
Ferrol es la capital de Galicia septentrional. La población de la ciudad supera los 80.000 habitantes, pero constituye el centro neurálgico, comercial y laboral, de una de las comarcas más densamente pobladas de la comunidad autónoma gallega.
Situada en el ángulo noroeste dela Península, se accede a la ciudad a través de diferentes carreteras, de la Nacional VI y de las Comarcales C-641, C-642 e C-646, de los caminos ferroviarios de FEVE y RENFE y de la vía marítima, tomando el rumbo de su ría como punto de arribada de las rutas oceánicas. Su ría, escondida entre las puntas de los cabos Prioriño y Segaño, recoge las augas del Río Grande de Subía, para entregárselas levemente al Atlántico. Contribuye, de este modo, con las de A Coruña, Betanzos y Ares, a consolidar el gran porto ártabro do norte, como lo catalogaron los romanos en tiempos de su imperio.
Por su posición marítima cara al Atlántico, la ciudad goza de un clima oceánico, con una temperatura anual suave y unas precipitaciones moderadas. Emplazada en la orilla septentrional de su amplia ensenada y protegida en la entrada de la ría por los montes Ventoso y Faro, tiene una situación idónea para el abrigo de los vientos dominantes y de los temporales. Estas buenas condiciónes naturales, junto con la suavidad de su relieve y la abundancia de tierras de cultivo de buena calidad, explican que este privilegiado lugar ya fuese poblado desde tiempos muy antiguos.
Pequeñas vistas y casas solariegas frente a grandes arsenais y una exhuberante vegetación que se funde contra el mar. La espina dorsal atlántica del municipio de Ferrol contiene algunos de los arenales más extensos de Galicia: las playas de Doniños, San Xurxo, Ponzos, Santa Comba.... gozan de un clima moderado de temperaturas tenues y agradables... Ferrol es una ciudad de arquitectura hermosa pero es, sobre todo, LA CIUDAD DEL MAR.
UNA HISTORIA SINGULAR
Los primeros datos sobre su pobladores se remontan a la época de los castros. En el primitivo barrio de Ferrol Vello se sabe de
la existencia de un un castro marítimo, del que queda la referencia toponímica en la denominada rúa do Castro. Documentalmente la primera mención histórica de esta población data del siglo XI, concretamente del año 1.087. Poco tiempo después se abren a las rutas marítimas y es uno de los lugares de arribada de peregrinos procedentes de todo el norte de Europa. Situado en las proximidades de su puerto, donde estaba la vieja iglesia de San Xiao, se encontraba el Hospital de Peregrinos del Espírito Santo, nombre con el que se conoce aún una das sus calles.
El primer mapa de su litoral marítimo del que se tiene constancia, está realizado en Venecia en el año 1.498. Por esos tiempos la pequeña villa ferrolana se limitaba al ya mencionado barrio de Ferrol Vello y prolongaría sus arrabales por la pendiente del monte de Canido. Sus escasos habitantes se dedicarían al marisqueo, pesca, salazón y agricultura.
En la actualidad se puede apreciar este pasado en la pervivencia del barrio de pescadores, con un trazado medieval de calles estrechas e irregulares con algunas casas de balcones de madera, típicamente marineros.
CAPITAL MARÍTIMA Y CIUDA INDUSTRIAL

A partir del siglo XVI las buenas condiciones naturales de la ría ferrolana empiezan a llamar la atención no solo de la Corona española si no también de las potencias europeas. Su puerto se convierte en lugar de fondeo y salida de la Armada Real y en el mismo recalaron algunas de las naves que integraban la Armada Invencible. Pero será la política llevada a cabo por los primeros borbones la que va a provocar un cambio trascendental para la historia de la ciudad. Felipe V, el primer monarca de la nueva dinastía, decide fortalecer la Marina de Guerra y escoge la ría ferrolana, por sus magníficas condiciones geográficas y estratégicas, como lugar donde levantar unos astilleros estatales y la capital marítima del Noroeste peninsular. Una Real Orden de 1726 marca el punto de partida en el destino de esta población, vinculada desde entonces y hasta hoy a los vaivenes de la construcción naval y las complejas decisiones del Estado.
En la ensenada de A Graña comienzan las obras de un arsenal y de un pequeño astillero. En 1730 las plácidas aguas de la ría acogen al primer navío salido de sus gradas, que lleva el nombre de Galicia.
Fernando VI dispone en 1749 que se traslade a la ribera oriental del monte de Esteiro, en la ensenada de Caranza, el enclave industrial de la construcción naval y la sede del Departamento Marítimo. De este modo se construyen los arsenales y astilleros más modernos de España y, por algún tiempo, de Europa. A partir de entonces, Ferrol se convierte en la primera ciudad industrial de Galicia y una de las más adelantadas en cuanto a su modernidad.
LOS ARSENALES
Las medidas tomadas por los primeros monarcas borbones y por los ministros Patiño y Ensenada de convertir Ferrol en un centro militar y naval de primer orden, dotan a la capital departamental de un grandioso arsenal y de una impresionante infraestructura para la construcción de navíos, germen de la actual Empresa Nacional Bazán, una de las factorías mejor dotadas del mundo para la construcción de buques de guerra. En 1749 comienza a materializarse el Astillero Real y un año después el Arsenal. El rey Carlos III jugará también un papel trascendental en la modernización de la ciudad. Cosme Álvarez, Jorge Juan y Julián Sánchez Bort serán los ingenieros directores de tan significativa empresa.

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El Arsenal de la Marina quedó dividido por sus funciones básicas - militar e industrial en dos partes denominadas Arsenal del Parque y Arsenal de los Diques. El primero se extiende por la parte occidental y fue el primero en iniciarse. El segundo, dentro de una traza más sobria, presenta diferentes características arquitectónicas e sus edificios. El material predominante es el granito por su abundancia en las canteras de la zona , por sus buenas propiedades para una construcción levantada en parte sobre el mar y de carácter militar. Muestra de sus cualidades es la magnífica conservación del recinto, tal como puede observar el visitante. |
Porta do dique |
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GALERÍA ABIERTA AL MAR
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En Ferrol se respira mar por todas partes. La ciudad departamental creció y se desarrollo al calor de las frías aguas del atlántico, recibió y entregó al mar lo mejor de si misma. El trabajo de sus gentes, ingenieros de lo naval, comerciantes, pescadores, marineros y militares, tuvo siempre cierto sabor a sal. |
La libertad de comercio decretada por Carlos III en 1778 fué el pistoletazo de salida para el desarrollo definitivo de la vida portuaria y comercial de Ferrol. Hasta aquí llegaba mucha de la mercancía que se distribuía después hacia el interior por todo el norte gallego. También llegaron gentes de todas partes, con sus diferentes culturas, que han ido calando en la población imprimiéndole un sello especial, un sabor multicultural para esta pequeña ciudad de provincias. Muchas de las fiestas y de las costumbres sociales con cierto arraigo ya en Ferrol, deben su origen a ese ir y venir de militares e ingenieros. |
Ferrolterra es, hoy por hoy, el tercer centro industrial de Galicia. El puerto está sufriendo en los últimos años un continuo proceso de crecimiento y modernización.
Con todos sus altibajos, Ferrol ha sabido mantenerse siempre a flote. Incluso, en la actualidad, tras haber sufrido como ninguna otra ciudad española los embates de la más importante reconversión naval de la historia. La reunificación en la gestión de los astilleros, la modernización del puerto y las vías de comunicación por carretera, están permitiendo a la ciudad mirar al futuro con mucha ilusión, tras la fuerte crisis económica que ha vivido en los últimos años.
El corazón de la ciudad se renueva también. La restauración de sus casas antiguas y de sus calles comerciales, hoy peatonales en gran medida, motiva al paseo y a la contemplación de la arquitectura urbana. Ferrol tiene el conjunto de galerías más bello de Galicia. Durante la última década se ha llevado a cabo la creación de los campus universitarios de Serantes y Esteiro, la puesta en marcha del Centro de Diseño Industrial y del Instituto de Nuevas Tecnologías y la modernización de las instalaciones del recinto ferial de la FIMO.
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EL BARRIO DE ESTEIRO
Las nuevas construcciones navales y militares demandaron una considerable mano de obra que no se podía albergar en el reducido y alejado barrio de Ferrol Vello. Nace así, a partir de mediados del s. XVIII, el segundo núcleo de población: el barrio obrero de Esteiro, derribado en su mayor parte hace algunos años para construir modernas viviendas. Sin embargo, aún conserva, tanto para los ferrolanos como para los visitantes, algunas edificaciones de interés, como el antiguo Hospital de la Marina -convertido en la actualidad en Campus Universitario-, la Casa do Patín -una de las construcciones más singulares del barrio tradicional- restaurada recientemente para ser utilizada como sede da biblioteca universitaria, y en el Campo de Batallones, la antigua Puerta del Astillero y el Cuartel de Dolores, base actual del tercio Norte de Infantería de Marina, por donde se accede a Fontelonga, la única puerta marítima que se conserva del antiguo Ferrol amurallado.

Casa do Patín
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Barrio de A Magdalena.
El rápido crecimiento de la población motivado por las grandiosas obras del recinto militar y las instalaciones para la construcción naval, determinaron la creación del tercer barrio histórico de la ciudad : El barrio de A Magdalena, emplazado centricamente frente a los Arsenais y en el espacio comprendido entre el núcleo pesquero de Ferrol Vello e el poblado proletario de Esteiro. Sus viviendas irán destinadas al estrato más elevado de la sociedad : Oficiais de Marina, técnicos de la construcción naval y comerciantes.
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En 1761 Carlos III aprueba el plan del nuevo Ferrol, un perfecto rectángulo en forma de tableta de chocolate, con calles largas y rectas que se cortan con otras que bajan perpendiculares y con dos grandes plazas en sus extremos: la de Armas o del Carmen -donde se encuentra el Pazo do Concello- y la de Dolores o Amboaxe. Constituye uno de los ejemplos más singulares de la arquitectura racionalista de siglo XVIII. Por la peculiaridad de su trazado y la tipología de sus casas, el barrio de A Magdalena fué declarado conjunto histórico-artístico en 1983. |
Como se necesitaba dar cobijo a los oficiales de la Marina, los ingenieros navales y a los comerciantes que, con el primer arsenal de la Corona Imperial, iban llegando e instalándose en la ciudad departamental de forma definitiva. Al contario que el Ferrol vello y el barrio de Esteiro, pescador y proletario respectivamente, A Magdalena tuvo un origen aristocrático-burgues. |
De estilo neoclásico (finales del siglo XVIII), vino a reemplazar a la primitiva construcción románica destruida cuando se excavó el foso de defensa de las fortificaciónes del arsenal. Dedicada al patrón de la ciudad, desde 1959 tiene el título de concatedral.
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Uno de los edificios más antiguos del barrio es este situado en el n° 202 de la rúa de A Magdalena. Fué construido en 1762 y restaurado en 1985 por el Ateneo Ferrolano, institución cultural de gran prestigio en Ferrol, que guarda en su interior una interesante biblioteca y la única hemeroteca de la ciudad.
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| Rúa de A Magdalena |
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Es, con la calle Real, la que contiene los edificios más hermosos. Las viejas construcciones del siglo XVIII, se sumaron a las típicas galerías del siglo XIX y a los trazos modernistas del XX, respetando y configurando un conjunto arquitectónico característico.
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| Casa Romero |
Obra de uno de los arquitectos que más trabajó en esta ciudad, Rodolfo Ucha, y acabada en 1910, esta casa es un claro símbolo de cómo la arquitectura modernista dió un remate final a la configuración de un barrio de gran valor artístico. Hace esquina entre las rúas da Igrexa y de A Magdalena, coronando el vértice con sus bellos miradores. |
Fuente de San Roque |
En la calle Isaac Albéniz vemos una de las fuentes más antiguas (año 1784). Sobria y sin gran valor artístico es más interesante por exponer el escudo antiguo de Ferrol, en el que se presenta la teoría del faro como el origen del nombre de la ciudad. |
Se inauguró el 19 de marzo de 1892 y fué, en su tiempo, uno de los más destacados teatros españoles, con una expléndida acústica y decoración belida en su interior. La fachada fué reconstruida a principios de siglo XX por Rodolfo Ucha, quién le proporcionó elementos ornamentales para contrarrestar la sobriedad de la edificación original y un amplio pórtico de columnas. Durante un siglo fué el centro de la actividad cultural de Ferrol.
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| Jardínes de Herrera |
Desde aquí se puede contemplar una de las mejores vistas de la ría, tal y como parece indicarnos la estatua de bronce de Jorge Juan, que señala con el dedo toda la obra de los Arsenais que fueron diseñados por el. A un lado, el edificio de la Capitanía que fué residencia oficial del Capitán General del Departamento, y al otro el Parador de Turismo y la Iglesia de San Francisco. |
FERROL VELLO
Hasta bien entrado el siglo XV, estuvo asentado aquí el primitivo núcleo poblacional de la ciudad. Antaño su puerto pesquero se ubicaba en el lugar donde hoy se levanta la sobria arquitectura neoclásica del Cuartel de Instrucción, al otro lado de la Puerta del Parque. En la actualidad el barrio se abre al muelle de Curuxeiras
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Trazando una línea imaginaria en el plano, entre la Praza Vella y la Iglesia del Socorro, de escaso valor artístico, podremos recorrer las calles y callejones que con su irregular trazado guardan lo más antiguo de la ciudad. Son en su mayoría casas de una planta y balcón de madera, pintadas con los colores tradicionales de la arquitectura popular marinera, pero también encontramos aquí viejos caserones de piedra y algunas de las más bellas y sencillas galerias de Ferrol |
Música clásica
Durante el siglo XIX, Ferrol era uno de los centros operísticos de Galicia. En la segunda mitad del XX se consagró la Filarmónica Fenrolana como una de las entidades de mayor prestigio en la ciudad, organizando regularmente conciertos de gran interés. El ayuntamiento promueve anualmente la Decena de la Musica y el Concurso Internacional de Piano Cidade de Ferrol. La Banda de Música de Infantería de Marina ofrece en primavera y verano conciertos bajo los magnolios del Parque de Herrera.
El Real Coro Toxos e Frotes, fundado en 1915, es el más antiguo de cuantos continúan en activo en Galicia. Además, el Ateneo Ferrolán organiza anualmente el Concurso de gaitas Constantino Bellón, al que acuden los mejores gaiteiros del país.
Fiestas y ferias
El 7 de enero se celebra el día de San Julián, patrón de la ciudad, y se toma el tradicional arroz con teche. El lunes de pascua los romeros suben hasta la ermita de la Virgen de Chamorro. Durante el mes de agosto tienen lugar las fiestas de verano, que concluyen el día 30 con los fuegos en la Praza de Amboaxe. La tradicional feria de mercaderías se sigue celebrando el tercer domingo de cada mes.
Hace ya más de 100 años que, en la víspera de San José, recorren la ciudad las Rondallas de las pepitas. Son muchos los grupos que se pasean en la noche cantando la belleza de la mujer ferrolana, en un ambiente festivo y al calor de tos instrumentos de cuerda. En la Praza de Amboxe se celebra el tradicional certamen de rondallas. Las composiciones que se presentan son originales.
Semana Santa
Es la Semana Santa del norte de España por excelencia. Sus procesiones, declaradas de interés turístico nacional, están organizada por cuatro hermandades. La mayor, tanto por el número de procesiones como de cofrades, es la Hermandad de Dolores.
Destacan el torneo veraniego de futbol Concepción Arenal, organizado por el Racing Club de Ferrol, y las distintas competícines de Surf y WindSurf, entre ellas la prueba internacional Patín Costas.
Gastronomía
Las almejas a la marinera, los chipirones, el pulpo a la mugardesa y las diferentes empanadas que ofrecen la mayoría de los bares de tapas, son una muestra de la cocina local. Pero lo son también los mariscos, sobre todo las nécoras y los centollos de excelente calidad si son de por aquí. Entre tos dulces destaca ta manzana frita ferrotana, el arroz con leche y la tarta de Ferrol.

LAS PLAYAS
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Salpicadas en los puntos más estratégicos de la costa, quedan muchas ruinas de baterías militares, algunos bunkers excavados en la roca, que antaño intimidaron al enemigo y que hasta hace poco eran lugares de restringido acceso. hoy, desde muchos de ellos podemos contemplar las más bellas panorámicas de esta encrispada costa. Pequeños acantilados... pero sobre todo playas y océano.
Los accesos a las playas son cómodos, todas ellas estan dotadas de servicios y, sin embargo, incluso en verano, se puede disfrutar de sus amplios y espaciosos arenales, sin la masificación de otros lugares. Cerca de muchas de ellas, restaurantes y casas de comida muy recomendables.
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La espina dorsal atlántica...
Doniños
Son casi dos kilómetros de playa, alejados del urbanismo por un pequeño parque dunar y un humedal presidido por la laguna, enclave natural desprotegido en el que se pueden observar aves
acuáticas y migratorias, y sobre el agua algunos nenúfares de hoja blanca. La zona mejor para el baño es la más próxima al lado norte de la playa, el resto, suele presentar mayor oleaje y es por ello el lugar elegido por numerosos surfistas.
Covas
Es de los núcleos de población mas antiguos de esta costa. Se consevan documentos de él fechados ya en el siglo XII. El nombre de Covas proviene de unas antiguas minas de oro que, segúnestudios arqueológicos, había en este lugar. Hoy la población aparece diseminada por el paisaje, las antiguas casas rurales conviven con las nuevas, pequeños chalets para el veraneo. Las playas de Santa Comba y Ponzos son las más importantes
San Xurxo
En la parroquia de San Xurxo da Marina comienza el amplio arenal que engloba a esta playa, propiamente dicha, y a las llamadas de 0 Vilar y A Fragata, en la parroquia de Esmelle, ya próximas a Punta Roiba.
Cabo Prior
Desde este punto se puede contemplar una de las más amplias panorámicas marítimas del arco ártabro. Cerca del faro existía en el siglo XIII un centro de pesca ballenero al que acudían pescadores vascos y asturianos, para capturar los cetáceos que se aproximaban a la costa en los fríos meses de invierno.
